El Tribunal Constitucional anula el "decretazo" de la reforma laboral del 2002
Recientemente, hace
cuestión de unos días,
cinco años después, de
ver la luz la reforma
laboral elaborada por el
gobierno de la época, el
Tribunal Constitucional
dictamina que es
inconstitucional.
El dictamen de la
inconstitucionalidad, de
la reforma laboral
decretada en el 2002,
está motivado en base al
hecho de que no estima
justificada, la urgencia
que alegó para su
aprobación, el gobierno
de entonces.
Es la primera vez que, este órgano anula un decreto ley por esta razón.
Esta reforma laboral, fue mayormente conocida como Decretazo. La cual originó un
gran rechazo por parte de los sindicatos, dando lugar a una huelga general.
La huelga general, se llevó a cabo el 20 de junio del 2002, cuyo seguimiento fue
considerable, por no decir mayoritario, a pesar de eso, el gobierno de entonces,
pretendió falsear los hechos, queriendo hacer ver que la huelga fue un fiasco, la
cual cosa era completamente mentida por mucho que se esmerase el sr. Urdaci,
director de informativos de la cadena de televisión publica, siguiendo las
directrices marcadas desde el mismo gobierno.
El hecho de mentir para falsear la verdadera repercusión de la huelga general,
supuso la primera gran mentida del gobierno de entonces. Mentira a la cual le
siguieron varias más, como lo de los hilillos de plastilina del petrolero Prestige, las
armas de destrucción masivas de Irak, la chapuza de la repatriación de los 62
militares muertos en el avión Yakovlev 42 estrellado en Turquía, o imputar a ETA
la masacre del 11-M sabiendo que había sido provocada por islamistas. Y lo
asombroso de todo esto, es que aquellos que mintieron en todos estos asuntos,
siguen dirigiendo las riendas de ese partido que, entonces gobernaba, y ahora
aspira a volver a gobernar algún día, y para ello no dudan en seguir mintiendo,
negando reiteradamente haber negociado con ETA cuando gobernaban, negar la
clara evidencia de en que situación se produjo la farsa denominada hipócritamente
transición, negar la opción de deslegitimar el proceder del ilegítimo régimen
dictatorial del innombrable, o negando la evidencia a tenor de la actitud que tienen
claramente de ultraderecha aun pretendiendo presentarse como un partido de
centro, lo cual es verdaderamente falso.
Sin duda, a pesar de intentar falsear los hachos, la huelga general fue exitosa,
prueba de ello es que, después de la huelga general, el vicepresidente económico
del gobierno de entonces, Rodrigo Rato, encabezó la delegación por parte del
gobierno para afrontar la negociación que mantuvo con los sindicatos que, acabó
con la aprobación de un proyecto de ley en el que, se modificaron sustancialmente
algunos de los preceptos del decretazo.
Precisamente, el hecho de que el decreto fuera derogado para su tramitación como
ley, en diciembre de 2002, provoca que la anulación del mismo hecha por el
Constitucional recientemente, quede sin efectos prácticos, por lo cual, el dictamen
de inconstitucionalidad simplemente puede considerarse como un 'victoria moral'
de quien presentó recurso ante el tribunal.
No obstante, la exagerada tardanza en dirimir la cuestión, pone de manifiesto, el
nefasto sistema imperante. Puesto que, en el caso de no haberse derogado el real
decreto en cuestión, conocido como decretazo, habría supuesto aplicar una ley
con importantes consecuencias para la ciudadanía, la cual cosa evidentemente
tiene gran importancia.
Me pregunto, si el Tribunal Condicional habría dictaminado también la
inconstitucionalidad del decretazo, en el caso de no haberse derogado, y
consecuentemente aplicado tal y como así pretendía el gobierno de entonces. Y en
el supuesto caso de que, hubiera determinado su inconstitucionalidad, este
dictamen según la ley, sería retroactivo, o solo con efectos desde la fecha en que
se dictamina la inconstitucionalidad del asunto en cuestión.
